Basados en el material publicado el día de hoy: realizar cuadro de diferencias clínicas y legales de los Trastornos de Ansiedad y de los Trastornos Psicóticos (específicamente entre Esquizofrenia y Trastorno de ideas delirantes persistentes).
El cuadro comparativo debe ser enviado a mi correo electrónico: katherineduarte.uba@gmail.com y la fecha tope de entrega es el sábado 11/07/2015
NOTA: Cualquier duda al respecto debe ser expuesta y aclarada en este blog.
Espacio virtual generado para analizar desde el punto de vista psicológico y psiquiatrico la responsabilidad de los actos de un delincuente, para determinar la penalidad o no a la que hubiere lugar ajustado a derecho
sábado, 4 de julio de 2015
Trastornos psicóticos (Parte 2)
2. Trastorno
de ideas delirantes persistentes.
La
característica de este trastorno es la presencia de una o mas ideas delirantes,
por un termino mayor a un mes.
El
delirio está en la esfera del pensamiento, y aunque el comportamiento general y
las reacciones emocionales no se alteran primariamente, también es cierto que
el delirio influye en ellas. El delirio consiste en falsas
percepciones persistentes, inalterables, sistematizadas y lógicamente razonadas.
Anteriormente se conocía esta entidad como paranoia y trastornos paranoides.
El
trastorno delirante crónico tiende a presentarse en sujetos de más de 40 años
de edad, con ligero predominio del sexo femenino. Esta es una forma poco
frecuente de psicosis y está caracterizada por la presencia, como casi único síntoma,
de un delirio bien sistematizado y monotemático, que produce una reacción
emocional lógica en el paciente, pues casi siempre siente que está siendo
perjudicado por alguna circunstancia, pero que apenas se acompaña de deterioro
psicológico (todo el deterioro es “social”.
Kraepelin
se refería a esta entidad como: “el desarrollo insidioso de un sistema
delirante persistente e inconmovible, hallándose al mismo tiempo conservadas la
claridad y orden del pensamiento, la voluntad y la acción”. Ocasionalmente pueden
presentarse alucinaciones auditivas pero en forma poco intensa o fugaces. Estas
ideas delirantes son sistematizadas y en un momento dado pueden parecer
coherentes. Así pues, la persona se comporta de una manera normal e incluso puede
ocultar durante mucho tiempo su delirio, hasta que actúa impulsado por sus
ideas delirantes.
Los
principales temas delirantes son los siguientes:
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TIPO
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CONCEPTO
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EROTOMANÍACO
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La
idea delirante puede referirse a un amor romántico idealizado o a una unión
espiritual, mas que a la atracción sexual. La persona idealizada puede ser
alguien inalcanzable por el delirante, como es el caso de los profesores,
sacerdotes, superiores en el trabajo, actores famosos, etc.
El
delirante suele tratar de contactarlo mediante llamadas telefónicas, cartas,
regalos, visitas e incluso acechándolo. Por lo común la idea delirante se
mantiene en secreto. Algunos enfermos con este subtipo pueden verse involucrados
en problemas legales en sus intentos por obtener el objeto de su idea
delirante.
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GRANDIOSIDAD
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La
idea delirante puede consistir en que el enfermo cree tener algún talento
extraordinario o mantener una relación amistosa o especial con algún personaje.
A veces puede tener un contenido religioso, y el enfermo cree haber recibido
algún mensaje especial de la divinidad.
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CELOTÍPICO
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El
enfermo cree que su cónyuge o compañero/a le es infiel, interpretando en su
falsa percepción que cualquier persona que se acerca a su casa puede ser su
amante, y trata de obtener pruebas de la infidelidad imaginada (manchas en
las sábanas, investigando al supuesto rival o agrediendo a la pareja)
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PERSECUTORIO
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EL
sujeto tiene la firma convicción de que es perseguido, engañado, espiado,
envenenado o drogado, calumniado, etc. El núcleo de la idea delirante puede
ser alguna injusticia que debe ser reparada mediante procedimientos legales.
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SOMÁTICO
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En
este caso el tema central tiene relación con las funciones o sensaciones
corporales. Tal es el caso de individuos que creen que emiten un olor
insoportable por la piel o la boca; que un
parásito camina dentro de su cuerpo o que hay partes del cuerpo (como
el intestino o las vísceras) que no funcionan.
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MIXTO
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Se
usa esta expresión cuando no hay un tema delirante predominante.
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NO
ESPECIFICADO
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Cuando
la creencia delirante dominante no puede determinarse de forma clara.
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Es el paciente con ideas delirantes el enfermo mental
más peligroso, porque la existencia en ellos de ideas delirantes
sistematizadas, consolidadas y con cierta lógica, pudieran ser el punto de
partida hacia graves denuncias en escándalos públicos o en procesos judiciales
bien establecidos. En casos extremos puede llevar a planificar determinados
atentados contra sus supuestos perseguidores o victimarios, ejecutándolos con
el pleno convencimiento de estar defendiendo su integridad o de hacer justicia,
aunque sea por sus propias manos; generalmente no se ocultan después del
delito, por el contrario, se muestran satisfechos o en actitud heroica y no es
extraño que lleguen al extremo de presentarse ante un medio de comunicación
para hacer alarde de la acción cometida; por lo general actúan solos y pueden
mostrarse desafiantes y muy agresivos al ejecutar la acción, dando muestras de
astucia y gran obstinación en el logro de sus propósitos.
En pacientes paranoicos con dotes de liderazgo, no
es difícil que logren adeptos con quienes comparten sus ideas y creencias y
llegan a conformar grupos de inadaptados o fanáticos, hasta llegar a verdaderas
sectas (trastorno de ideas delirantes inducidas). Estos grupos particulares
pueden protagonizar alteraciones del orden público, acciones terroristas y en
muchos casos, atentados de figuras públicas. Cuando forman sectas pueden ser
idealizados por sus seguidores, ejerciendo entonces un dominio total sobre el
grupo, con la inducción a acciones graves, tales como por ejemplo, suicidios
colectivos o suicidios individuales como atentados terroristas.
La inimputabilidad en estos casos es evidente, aun
cuando se sabe que el individuo se comporta normalmente en la sociedad e
incluso puede que en ciertos delitos se maneje con alevosía, premeditación,
intencionalidad y otros elementos agravantes. Así pues, los delirantes, sobre
todo los paranoicos, basan el delito en su delirio, en ideas delirantes que se
pueden definir como equívocas, resistentes a toda argumentación lógica y además
en las que la persona cree firmemente.
Como dice Verger: “los hechos, aunque perfectamente
razonados o discernidos, entrañan la irresponsabilidad total, debido al solo
hecho de ser determinados exclusivamente por un estado patológico”. O como lo
señala Basile, si bien, comprenden la criminalidad del hecho, es indudable que
carecen de aptitud para dirigir sus acciones.
En la fase postdelictual, es característica la
pseudológica con que el delirante justifica su acción: en atentados contra el
médico o el abogado, porque tiene la falsa convicción de que el profesional s
el culpable de su mala salud o de la ruina de sus negocios, respectivamente.
Bibliografía
- Chinchilla Moreno A. Brevario de
urgencias psiquiátricas. Barcelona: Elsevier Masson, 2011.
- Gómez-Restrepo… [et al.]. Fundamentos de
psiquiatría clínica: niños, adolescentes y adultos. Bogotá: 1ª. Ed. Centro
Editorial Javeriano, 2002.
- Pérez-Villamil A. Manual CTO de medicina y
cirugía. Psiquiatría 8ª Edición. Grupo CTO Editorial. 2011.
- Sadock B. y Sadock V. Kaplan & Sadock. Manual de
bolsillo de psiquiatría clínica. Barcelona: 5ª. Ed. Lippincott Williams
& Wilkins, 2011.
- Vargas Alvarado E. Medicina forense
psiquiátrica. Editorial Trillas, S.A. de C.V. México
- Verde Aponte F. y Alvarado Yolanda. Psiquiatría
forense, penitenciaria y criminología. Livrosca C.A. Caracas 2006.
Clase virtual del 04/07/2015
Buenos días a todos, en el transcurso de la mañana estaré publicando información sobre algunas patologías psiquiátricas, sus características y sus implicaciones médico-legales; dicha información debe ser revisada y ampliada por cada uno de ustedes.
En caso de tener dudas o querer aportar algún comentario respecto a cada publicación, agradezco sea manifestada como un comentario público, para que de esta forma el grupo tenga acceso a dicha información.
En caso de tener dudas o querer aportar algún comentario respecto a cada publicación, agradezco sea manifestada como un comentario público, para que de esta forma el grupo tenga acceso a dicha información.
Trastornos psicóticos (Parte 1)
Trastornos psicóticos
Psicosis
Todos aquellos trastornos mentales en
los que la persona pierde en algún momento el correcto juicio de la realidad
(saber que lo que sucede es extraño, anormal) se han llamado tradicionalmente
psicóticos, dado que dentro de este grupo se incluían enfermedades tan
dispersas como las demencias y el delirium (psicosis orgánicas o sintomáticas),
los cuadros psicóticos inducidos por sustancias (psicosis tóxicas), la
esquizofrenia, la paranoia, la psicosis maníaco-depresiva o el autismo y otras
“psicosis” infantiles.
La clasificación actual restringe el
término “psicótico” a aquellas enfermedades en las que los clásicos síntomas
psicóticos (alucinaciones, delirios) son el componente más llamativo de la
clínica, quedando así solamente contenidos en esta categoría las
esquizofrenias, los trastornos delirantes crónicos (clásicamente conocido como
paranoia) y otros trastornos psicóticos cercanos a estos.
Las llamadas psicosis funcionales
constituyen entonces, un grupo en las cuales no se evidencian factores
somáticos que expliquen su aparición y permanencia y presentan algunas
características comunes que se resumen a continuación:
1. Son
trastornos de tipo crónico que pueden evolucionar de una forma continua o
presentarse en forma de episodios o brotes.
2. Se
presentan con una enorme variedad de síntomas, lo que quiere decir que hay
multiplasticidad en sus expresiones como enfermedad.
3. Pudieran
existir alteraciones de la conciencia, de la atención, de la concentración o de
la memoria.
4. Hay
una alteración importante del juicio de realidad, característica que es
trascendente desde el punto de vista criminalístico y penal.
1.
Esquizofrenia
Es una enfermedad crónica y deteriorante
que se caracteriza por las alteraciones del pensamiento, de la conducta y del lenguaje. Comienza la mayoría de las veces en la
temprana adolescencia, generalmente entre los 15-25 años en hombres y entre los
25-35 años en mujeres; afecta al 1% de la población general. No hay evidencias
significativas en la incidencia entre sexos, razas, grupos étnicos, clases
sociales o grupos culturales.
Los pacientes con frecuencia tienen una
apariencia extraña, descuidan su aspecto físico y se muestran retraídos
socialmente. En la fase aguda (brote psicótico), se produce una pérdida de
contacto con la realidad, predominando las alucinaciones y los delirios;
mientras que en las fases prodrómica y residual, a pesar de haber otros
síntomas, es posible preservar un correcto juicio de la realidad. Es muy
llamativa la alteración de la afectividad (inapropiada, aplanada) y la preservación
de la memoria y de la orientación.
Para hablar de esquizofrenia, el DSM
exige una duración (incluyendo todas las fases: pródromos + psicosis aguda +
fase residual) superior a seis meses, abarcando necesariamente un período de
síntomas psicóticos de cerca de un mes (salvo que el tratamiento sea eficaz y
aborte esta sintomatología antes de cumplirse el mes), así como una clara
repercusión del trastorno en el funcionamiento social, académico y laboral del
paciente.
Se pueden distinguir tres fases:
1. Fase prodrómica:
En los meses previos al brote psicótico es posible encontrar pequeños cambios
de la personalidad, con abandono de actividades sociales, retraimiento, irritabilidad, pasividad, etc.
El paciente puede también quejarse de molestias físicas, vagas o mostrar
interés en actividades hasta entonces poco habituales en él (religión,
ocultismo, filosofía).
2. Fase psicótica (brote):
de forma más o menos rápida aparecen alteraciones del pensamiento tanto en su
contenido (delirios de persecución e influencia, ideas de referencia) como en
el curso (bloqueos, neologismos, deterioro de la capacidad de abstracción) o en
la forma (ensalada de palabras, disgregación, asociación laxa de ideas,
ecolalia, tangencialidad, perseveración).
También son muy frecuentes las alteraciones de la percepción
(alucinaciones, sobre todo auditivas). La conducta se desorganiza de forma muy
llamativa, pudiendo mostrar características catatónicas (rigidez cérea o
catalepsia, agitación, ecosíntomas, oposicionismo).
3. Fase residual:
en ella destacan las alteraciones de la afectividad (inapropiada o aplanada),
acompañadas de intenso retraimiento social y de pensamiento o de conductas
extrañas (otorgan un significado peculiar a las cosas más habituales).
Los síntomas se han clasificados de
muchas maneras, pero la división que ha tenido más éxito ha sido la de N. Andreasen, que divide los
síntomas en positivos (fenómenos que aparecen como consecuencia de la
enfermedad y no son parte de la experiencia normal) y síntomas negativos
(propiedades normales del funcionamiento psicológico que se deterioran por la
afección).
|
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POSITIVOS
|
NEGATIVOS
|
|
CONCEPTO
|
“De
novo”, no presentes en la experiencia normal.
|
Pérdida
de una función psicológica normal.
|
|
SINÓNIMOS
|
- Productivos, “psicóticos”, “activos”.
|
- Deficitarios, residuales.
|
|
CARACTERÍSTICAS
|
-
De
curso breve, agudos
-
Fáciles
de identificar y valorar.
-
Gran
acuerdo entre diferentes entrevistadores.
-
Recuerdan
a los de “primer rango” de Schneider. (Indagar)
|
-
Crónicos,
estables en el tiempo.
-
Difíciles
de valorar.
-
Discrepancias
entre entrevistadores.
-
Recuerdan
a los “primarios” de Bleuler. (Indagar)
|
|
EJEMPLOS
|
-
Alucinaciones
-
Delirios
-
Catatonía
-
Conductas
extrañas
-
Disgregación
|
-
Pobreza
del lenguaje
-
Aplanamiento
afectivo
-
Asociabilidad,
anhedonia
-
Déficit
de atención
-
Afecto
inapropiado
|
|
Clasificación
|
de N.
Andreasen de los síntomas
|
Esquizofrénicos.
|
En función del tipo de síntomas que
predominen, se diferencian (Según la DSM) las siguientes formas o tipos de
esquizofrenia:
|
TIPO DE ESQUIZOFRENIA
|
SÍNTOMAS
|
CARACTERÍSTICAS
|
|
PARANOIDE
|
Psicóticos:
-
Alucinaciones
-
Delirios
|
-
La más frecuente
-
Inicio más tardío
-
Mejor respuesta a la
medicación
-
Mejor pronóstico
|
|
HEBEFRÉNICA O DESORGANIZADA
|
-
Desorganizados:
-
Incoherencia
-
Comportamiento infantil
-
Afecto plano
-
Risa inapropiada
|
-
La más precoz
-
Poca respuesta a la
medicación
-
Peor pronóstico
-
Más deterioro
|
|
CATATÓNICA
|
Catatónicos (motores):
-
Estupor o agitación
-
Negativismo
-
Rigidez (catalepsia)
|
- Muy
poco frecuente
-
Buena respuesta a la
TEC (Terapia electro-convulsiva)
-
Poca respuesta a los
antipsicóticos
|
|
RESIDUAL
|
Negativos
|
Final común de muchos pacientes
|
|
INDIFERENCIADA
|
Mezcla de varios subtipos
|
|
|
SIMPLE
|
Negativos
|
Nunca ha habido “brotes”
Dudas sobre su validez
|
|
|
Tipos clínicos de
|
Esquizofrenia
|
Aspectos médico-legales
De acuerdo con Bonnet, dos mecanismos
dominan la acción del esquizofrénico: el automatismo y la reacción impulsiva.
El automatismo es un acto impulsivo sin motivación. Es propio de las formas
catatónica y simple. El impulso es un acto con motivación delirante. Se observa
en las restantes formas clínicas. En ocasiones el impulso puede configurar
autolesionismo.
Según Bleuler, “la esquizofrenia no
tiene predilección por ninguna clase de delitos; hasta aquellos delitos que
suponen premeditación y refinamiento pueden ocurrir en ella”
Cuando el diagnóstico es todavía dudoso,
puede haber irritabilidad que incita al individuo a impulsiones y violencias,
acto de rebelión sin motivo o con motivos mínimos; desorden en la vida sexual,
negligencia, fraudes y estafas.
Cuando la enfermedad ha progresado,
pueden haber odios, robos, hasta homicidios caracterizados por la gran
violencia y la forma explosiva, los cuales por lo común carecen de motivos.
Debido a su falta de iniciativa, el enfermo es reclutado por verdaderos criminales
en bandas de delincuentes.
El homicidio cometido por un
esquizofrénico se caracteriza por lo insólito, absurdo, impremeditado y
desprovisto de motivación lógica (a causa del impulso delirante que lo puso en
marcha). Con frecuencia hay más de una víctima. Después del hecho, el individuo
muestra indiferencia e impasividad: se comporta “como si no hubiese ocurrido
nada”. Los tipos clínicos más predisponentes para esta modalidad de delitos son
el paranoide y desorganizado.
En cuanto a la imputabilidad, debe
aclararse que mientras la esquizofrenia está “activa” se habla de proceso, y
cuando está en remisión (mejoría) se habla de defecto.
El esquizofrénico es inimputable cuando
actúa en estado de proceso porque se equipara a alienación mental, y también
cuando actúa en estado de defecto, si éste es psicótico. En cambio, si se
encuentra en estado de “defecto no psicótico”, se le considera imputable con
atenuantes o agravantes, según el caso.
En lo que toca a la capacidad civil,
tanto la esquizofrenia en estado de “proceso” como en “defecto psicótico”,
debido a su equivalencia con la alienación mental, son causas de incapacidad
civil. En estado de “defecto no psicótico” procede la inhabilitación judicial.
La peligrosidad, aunque depende del tipo
clínico, siempre es elevada en los esquizofrénicos y se acentúa más en el tipo
desorganizado.
Y
la psicosis orgánicas, por el contrario, son aquellas en las cuales se puede
precisar una causa orgánica, ya sea de carácter endógeno o de carácter exógeno,
como causa del trastorno.
Bibliografía
1.
Chinchilla
Moreno A. Brevario de urgencias psiquiátricas. Barcelona: Elsevier Masson,
2011.
2.
Gómez-Restrepo…
[et al.]. Fundamentos de psiquiatría clínica: niños, adolescentes y adultos.
Bogotá: 1ª. Ed. Centro Editorial Javeriano, 2002.
3.
Pérez-Villamil A. Manual CTO de medicina y cirugía. Psiquiatría 8ª
Edición. Grupo CTO Editorial. 2011.
4.
Sadock B. y Sadock V. Kaplan &
Sadock. Manual de bolsillo de psiquiatría clínica. Barcelona: 5ª. Ed.
Lippincott Williams & Wilkins, 2011.
5.
Vargas Alvarado
E. Medicina forense psiquiátrica. Editorial Trillas, S.A. de C.V. México
6.
Verde Aponte F. y Alvarado
Yolanda. Psiquiatría forense, penitenciaria y criminología. Livrosca C.A.
Caracas 2006.
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