Trastornos psicóticos
Psicosis
Todos aquellos trastornos mentales en
los que la persona pierde en algún momento el correcto juicio de la realidad
(saber que lo que sucede es extraño, anormal) se han llamado tradicionalmente
psicóticos, dado que dentro de este grupo se incluían enfermedades tan
dispersas como las demencias y el delirium (psicosis orgánicas o sintomáticas),
los cuadros psicóticos inducidos por sustancias (psicosis tóxicas), la
esquizofrenia, la paranoia, la psicosis maníaco-depresiva o el autismo y otras
“psicosis” infantiles.
La clasificación actual restringe el
término “psicótico” a aquellas enfermedades en las que los clásicos síntomas
psicóticos (alucinaciones, delirios) son el componente más llamativo de la
clínica, quedando así solamente contenidos en esta categoría las
esquizofrenias, los trastornos delirantes crónicos (clásicamente conocido como
paranoia) y otros trastornos psicóticos cercanos a estos.
Las llamadas psicosis funcionales
constituyen entonces, un grupo en las cuales no se evidencian factores
somáticos que expliquen su aparición y permanencia y presentan algunas
características comunes que se resumen a continuación:
1. Son
trastornos de tipo crónico que pueden evolucionar de una forma continua o
presentarse en forma de episodios o brotes.
2. Se
presentan con una enorme variedad de síntomas, lo que quiere decir que hay
multiplasticidad en sus expresiones como enfermedad.
3. Pudieran
existir alteraciones de la conciencia, de la atención, de la concentración o de
la memoria.
4. Hay
una alteración importante del juicio de realidad, característica que es
trascendente desde el punto de vista criminalístico y penal.
1.
Esquizofrenia
Es una enfermedad crónica y deteriorante
que se caracteriza por las alteraciones del pensamiento, de la conducta y del lenguaje. Comienza la mayoría de las veces en la
temprana adolescencia, generalmente entre los 15-25 años en hombres y entre los
25-35 años en mujeres; afecta al 1% de la población general. No hay evidencias
significativas en la incidencia entre sexos, razas, grupos étnicos, clases
sociales o grupos culturales.
Los pacientes con frecuencia tienen una
apariencia extraña, descuidan su aspecto físico y se muestran retraídos
socialmente. En la fase aguda (brote psicótico), se produce una pérdida de
contacto con la realidad, predominando las alucinaciones y los delirios;
mientras que en las fases prodrómica y residual, a pesar de haber otros
síntomas, es posible preservar un correcto juicio de la realidad. Es muy
llamativa la alteración de la afectividad (inapropiada, aplanada) y la preservación
de la memoria y de la orientación.
Para hablar de esquizofrenia, el DSM
exige una duración (incluyendo todas las fases: pródromos + psicosis aguda +
fase residual) superior a seis meses, abarcando necesariamente un período de
síntomas psicóticos de cerca de un mes (salvo que el tratamiento sea eficaz y
aborte esta sintomatología antes de cumplirse el mes), así como una clara
repercusión del trastorno en el funcionamiento social, académico y laboral del
paciente.
Se pueden distinguir tres fases:
1. Fase prodrómica:
En los meses previos al brote psicótico es posible encontrar pequeños cambios
de la personalidad, con abandono de actividades sociales, retraimiento, irritabilidad, pasividad, etc.
El paciente puede también quejarse de molestias físicas, vagas o mostrar
interés en actividades hasta entonces poco habituales en él (religión,
ocultismo, filosofía).
2. Fase psicótica (brote):
de forma más o menos rápida aparecen alteraciones del pensamiento tanto en su
contenido (delirios de persecución e influencia, ideas de referencia) como en
el curso (bloqueos, neologismos, deterioro de la capacidad de abstracción) o en
la forma (ensalada de palabras, disgregación, asociación laxa de ideas,
ecolalia, tangencialidad, perseveración).
También son muy frecuentes las alteraciones de la percepción
(alucinaciones, sobre todo auditivas). La conducta se desorganiza de forma muy
llamativa, pudiendo mostrar características catatónicas (rigidez cérea o
catalepsia, agitación, ecosíntomas, oposicionismo).
3. Fase residual:
en ella destacan las alteraciones de la afectividad (inapropiada o aplanada),
acompañadas de intenso retraimiento social y de pensamiento o de conductas
extrañas (otorgan un significado peculiar a las cosas más habituales).
Los síntomas se han clasificados de
muchas maneras, pero la división que ha tenido más éxito ha sido la de N. Andreasen, que divide los
síntomas en positivos (fenómenos que aparecen como consecuencia de la
enfermedad y no son parte de la experiencia normal) y síntomas negativos
(propiedades normales del funcionamiento psicológico que se deterioran por la
afección).
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POSITIVOS
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NEGATIVOS
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CONCEPTO
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“De
novo”, no presentes en la experiencia normal.
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Pérdida
de una función psicológica normal.
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SINÓNIMOS
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- Productivos, “psicóticos”, “activos”.
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- Deficitarios, residuales.
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CARACTERÍSTICAS
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-
De
curso breve, agudos
-
Fáciles
de identificar y valorar.
-
Gran
acuerdo entre diferentes entrevistadores.
-
Recuerdan
a los de “primer rango” de Schneider. (Indagar)
|
-
Crónicos,
estables en el tiempo.
-
Difíciles
de valorar.
-
Discrepancias
entre entrevistadores.
-
Recuerdan
a los “primarios” de Bleuler. (Indagar)
|
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EJEMPLOS
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-
Alucinaciones
-
Delirios
-
Catatonía
-
Conductas
extrañas
-
Disgregación
|
-
Pobreza
del lenguaje
-
Aplanamiento
afectivo
-
Asociabilidad,
anhedonia
-
Déficit
de atención
-
Afecto
inapropiado
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Clasificación
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de N.
Andreasen de los síntomas
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Esquizofrénicos.
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En función del tipo de síntomas que
predominen, se diferencian (Según la DSM) las siguientes formas o tipos de
esquizofrenia:
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TIPO DE ESQUIZOFRENIA
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SÍNTOMAS
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CARACTERÍSTICAS
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PARANOIDE
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Psicóticos:
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Alucinaciones
-
Delirios
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-
La más frecuente
-
Inicio más tardío
-
Mejor respuesta a la
medicación
-
Mejor pronóstico
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HEBEFRÉNICA O DESORGANIZADA
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-
Desorganizados:
-
Incoherencia
-
Comportamiento infantil
-
Afecto plano
-
Risa inapropiada
|
-
La más precoz
-
Poca respuesta a la
medicación
-
Peor pronóstico
-
Más deterioro
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CATATÓNICA
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Catatónicos (motores):
-
Estupor o agitación
-
Negativismo
-
Rigidez (catalepsia)
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- Muy
poco frecuente
-
Buena respuesta a la
TEC (Terapia electro-convulsiva)
-
Poca respuesta a los
antipsicóticos
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RESIDUAL
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Negativos
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Final común de muchos pacientes
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INDIFERENCIADA
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Mezcla de varios subtipos
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SIMPLE
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Negativos
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Nunca ha habido “brotes”
Dudas sobre su validez
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Tipos clínicos de
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Esquizofrenia
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Aspectos médico-legales
De acuerdo con Bonnet, dos mecanismos
dominan la acción del esquizofrénico: el automatismo y la reacción impulsiva.
El automatismo es un acto impulsivo sin motivación. Es propio de las formas
catatónica y simple. El impulso es un acto con motivación delirante. Se observa
en las restantes formas clínicas. En ocasiones el impulso puede configurar
autolesionismo.
Según Bleuler, “la esquizofrenia no
tiene predilección por ninguna clase de delitos; hasta aquellos delitos que
suponen premeditación y refinamiento pueden ocurrir en ella”
Cuando el diagnóstico es todavía dudoso,
puede haber irritabilidad que incita al individuo a impulsiones y violencias,
acto de rebelión sin motivo o con motivos mínimos; desorden en la vida sexual,
negligencia, fraudes y estafas.
Cuando la enfermedad ha progresado,
pueden haber odios, robos, hasta homicidios caracterizados por la gran
violencia y la forma explosiva, los cuales por lo común carecen de motivos.
Debido a su falta de iniciativa, el enfermo es reclutado por verdaderos criminales
en bandas de delincuentes.
El homicidio cometido por un
esquizofrénico se caracteriza por lo insólito, absurdo, impremeditado y
desprovisto de motivación lógica (a causa del impulso delirante que lo puso en
marcha). Con frecuencia hay más de una víctima. Después del hecho, el individuo
muestra indiferencia e impasividad: se comporta “como si no hubiese ocurrido
nada”. Los tipos clínicos más predisponentes para esta modalidad de delitos son
el paranoide y desorganizado.
En cuanto a la imputabilidad, debe
aclararse que mientras la esquizofrenia está “activa” se habla de proceso, y
cuando está en remisión (mejoría) se habla de defecto.
El esquizofrénico es inimputable cuando
actúa en estado de proceso porque se equipara a alienación mental, y también
cuando actúa en estado de defecto, si éste es psicótico. En cambio, si se
encuentra en estado de “defecto no psicótico”, se le considera imputable con
atenuantes o agravantes, según el caso.
En lo que toca a la capacidad civil,
tanto la esquizofrenia en estado de “proceso” como en “defecto psicótico”,
debido a su equivalencia con la alienación mental, son causas de incapacidad
civil. En estado de “defecto no psicótico” procede la inhabilitación judicial.
La peligrosidad, aunque depende del tipo
clínico, siempre es elevada en los esquizofrénicos y se acentúa más en el tipo
desorganizado.
Y
la psicosis orgánicas, por el contrario, son aquellas en las cuales se puede
precisar una causa orgánica, ya sea de carácter endógeno o de carácter exógeno,
como causa del trastorno.
Bibliografía
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